Proverbios 22:3.

La palabra de nuestro buen Dios distingue y cataloga al hombre o mujer precavido como “Sabio”. Detenerse, pensar, meditar, reflexionar son acciones que nos ayudarán, muchas veces, a ser librados de peligros, desastres y consecuencias que pudieran ser fatales.

Quiero mostrar, a través de este pensamiento, un gran ejemplo: un semáforo tiene tres indicadores con luces; verde, amarillo y rojo. El verde me da el paso para avanzar con seguridad, el amarillo es para meditar. Y el rojo me indica precaución, atención y tener cuidado en las situaciones en las cuales se me presentan.

A veces como niños, adolescentes, jóvenes y adultos nos movemos rápido, sin control, creemos que lo sabemos todo y que nadie me puede enseñar. Transitamos por el color verde pero de repente  se presenta el amarillo y esto me indica cuidado, precaución.

Es tiempo de meditar en lo que estoy haciendo o lo que quiero realizar; seamos sabios y no nos pasemos el rojo, habiendo sido advertidos  por el amarillo porque esto puede ser fatal.

Dios siempre cumplirá lo que dice su palabra, puesto que él habla antes de tiempo, a tiempo y después de tiempo. Seamos sabios para el bien y alejémonos del mal.

 

Dios les bendiga grandemente.

 

Pastor: David Peña M.
Asistente Espiritual 2°Ciclo