Soy Optimista

Desde que Adán y Eva fueron castigados por su desobediencia, tuvieron que salir del huerto del Edén, para enfrentar una vida con dolores, pesares, enfermedades, peleas, celos, diferencias, adversidades; donde no todo iba a marchar bien. Cada día trae su afán, cada día nos enfrentamos a situaciones diferentes. Hay días malos y buenos. Jesús lo confirma cuando nos dice: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he venido al mundo” San Juan 16:33.

En los momentos difíciles, cuando las cosas no salen como deseamos, entonces es, cuando tenemos que tener una actitud “optimista”.

La persona “optimista” tiene la tendencia para ver y juzgar las cosas por su lado más favorable. Tiene la voluntad para buscar la mejor manera de enfrentar la adversidad. Si soy optimista, voy a tener buen ánimo para admitir lo negativo, lo desagradable, la derrota. Ser optimista es enfrentar el hecho negativo, pensando positivo y no echarse a morir. De los errores hay que aprender.

La palabra de Dios nos enseña diciendo: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien”.Romanos 8:28; para que aceptemos las cosas negativas también, las cuales nos ayudan a mejorar nuestro carácter, nuestra conducta, nuestra reacción; para no caer en el desánimo, en el pesimismo, en la depresión y vivir amargados.

Para vencer el pesimismo, Jesús nos ofrece su ayuda infalible, pero tenemos que confiar en Él, contándole nuestras necesidades. Su invitación dice: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” San Mateo 12:28; ya que el pesar nos lleva al malhumor y no disfrutamos de las cosas hermosas de la vida.

David nos deja un ejemplo a imitar, cuando se enfrenta al gigante problema llamado Goliat. Ninguno de los soldados tenía ánimo para enfrentar al desafiante guerrero; todos se sentían derrotados, apesadumbrados, desanimados; pero nadie se atrevía a aceptar el reto, incluso ante el gran premio que ofrecía el Rey. Pero David confió en Dios, enfrentó con optimismo a gigante y obtuvo una gloriosa victoria.

Niños y niñas, el lema d tu escuela es “Tú puedes, trabaja duro, sé el mejor. Con Dios todo es posible”. Si obtienes una mala nota, no te desanimes, sé optimista, tu puedes mejorar. Estudia, aprovecha bien el tiempo. Logrando buenos resultados, serás feliz con tu familia.

Les deseo de todo corazón, éxito este año.

Juan Miguel Tapia Castillo
Pastor asistente espiritual.